A poco más de dos años del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Gobierno de la capital y el Congreso de la Ciudad de México reafirmaron su compromiso de mantener un diálogo permanente para supervisar la organización del evento, en medio de expectativas por su impacto económico, social y urbano.
Durante una mesa de trabajo conjunta entre comisiones legislativas, la titular de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto Guerrero, sostuvo que la capital llega al Mundial con indicadores turísticos al alza, una estrategia sólida de promoción internacional y coordinación interinstitucional en áreas clave como seguridad, movilidad e infraestructura.
El encuentro, realizado en el recinto legislativo de Donceles, formó parte del eje “La Ciudad que recibe al mundo: Preparación rumbo al Mundial 2026”, donde autoridades capitalinas y legisladores coincidieron en la necesidad de garantizar un proceso transparente y con rendición de cuentas. Según la dependencia, el objetivo es posicionar a la ciudad como un referente global ante millones de visitantes y audiencias internacionales.
Frausto Guerrero subrayó que el Mundial representa “una oportunidad histórica” para proyectar a la Ciudad de México como una capital cultural, incluyente y defensora de derechos, donde los visitantes puedan convertirse en promotores de su identidad. No obstante, especialistas han advertido en otros procesos similares la necesidad de que estos eventos no profundicen desigualdades ni generen presiones adicionales en servicios públicos, como han señalado organismos internacionales como la Organización Mundial del Turismo.
Por su parte, el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al Mundial 2026, Ángel Augusto Tamariz Sánchez, destacó que la coordinación entre poderes permitirá dar seguimiento puntual a la planeación y asegurar que los beneficios del evento alcancen a la población. En la misma línea, la presidenta de la Comisión de Turismo, Luisa Fernanda Ledesma Alpízar, señaló que el Congreso asumirá un rol de vigilancia activa para procurar un legado positivo.
A la sesión acudieron diversos legisladores locales de distintas fuerzas políticas, quienes coincidieron en la relevancia del evento, aunque el reto principal radica en traducir la planeación en resultados tangibles, especialmente en rubros como movilidad, seguridad y desarrollo económico incluyente.
De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Turismo capitalina, la estrategia rumbo al Mundial se sustenta en una visión integral que prioriza a las personas, impulsa la actividad económica y fortalece la infraestructura urbana, con énfasis en sostenibilidad y diversidad. Sin embargo, aún persisten interrogantes sobre el financiamiento de obras, la distribución de beneficios y los mecanismos de evaluación posteriores al evento.
Con este ejercicio de diálogo institucional, el gobierno capitalino busca consolidar a la Ciudad de México como una sede competitiva a nivel internacional. La eficacia de esta coordinación será clave no solo para el éxito logístico del Mundial, sino también para definir si el evento deja un legado duradero o se limita a un impulso temporal, como ha ocurrido en otras ciudades anfitrionas, según análisis de organismos multilaterales.
